(Homenaje al Dr. Lorenzelli)
El silencio tenía otro peso este lunes 4 en el Centro de Diálisis.
No era un silencio vacío, sino cargado de memoria, de respeto, de historias compartidas.
Allí, entre colegas, autoridades y afectos cercanos, se llevó a cabo un emotivo homenaje al Dr. Juan Amílcar Lorenzelli Tonna, quien falleció hace algunas semanas, dejando una huella profunda en la medicina y en la comunidad.
El primero en tomar la palabra fue el presidente de GREMEDA, Dr. Martín Rosadilla, quien destacó el valor humano y profesional del médico cirujano. Recordó especialmente su rol como uno de los fundadores de la institución, subrayando su compromiso en los momentos en que todo estaba por construirse.
Luego fue el turno del intendente Emiliano Soravilla, quien apeló a la cercanía de los recuerdos. Habló de la trayectoria de “Chango”, como se lo conocía cariñosamente, y de cómo su figura trascendió lo estrictamente médico para convertirse en un referente humano. Informó que propondrá a la Junta que una calle lleve su nombre
El momento más intenso llegó con las palabras de su hijo, Álvaro, también médico cirujano. Desde un lugar íntimo, recordó a su padre no solo como profesional, sino como guía, como ejemplo y como presencia constante. Su discurso, atravesado por la emoción, logró sintetizar en pocos minutos lo que muchos sentían: la pérdida de un referente, pero también la permanencia de sus valores.
La ceremonia concluyó con la entrega de placas recordatorias a sus familiares, en un gesto simbólico que buscó inmortalizar una vida dedicada al servicio.